La extraviada.

 

Transito en la imprecisa lìnea de lo enfermo y lo sano.

¿Cuando fuè què me extraviè?

¿Como sucediò?

¿Porquè?

¿Para què?

Intento descubrirlo en una hora, una vez a la semana.

Sentada en un sofà.

Descubriendo asustada, asombrada y otras espantada

què no soy quièn creìa ser,

ni los motivos buenos,

ni tan distinta de un tirano.

A falta de otros brazos,

los mios se entrecruzan y me abrazan,

Las puntas de los pies impulsan el cuerpo,

lo mecen….

Intentan consolarlo.

A veces pienso que si hiciera una herida

podrìa encontrar los nervios y sacarlos

como se arranca la mala hierba.

Pero…

¿Y si no es què sea un exceso sino la ausencia de algo?

Algo què se ha roto,

algo horadado, carcomido que ya no existe…

Asì estamos: 

Yo y la extraña què no sabìa què estaba perdida.

                                     marìa

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