Querido señor Freud.

Sr. Freud.

Lamento què ya no viva, me habrìa gustado asistir a alguna de sus disertaciones  para levantar la mano y formular una pregunta, aunque quizàs la habrìa escrito en un papel como quièn solicita una melodìa.

Verà, soy una mujer en sus 50 s que de un tiempo acà ya no desea sexo. Puede tildarme de repirmida, frìgida o un tèrmino màs profesional como asexualidad. Es un estado reciente al que me acostumbro.

Tendrà razòn cuando  afirma què la pulsiòn sexual humana es la què determina al ser humano. Coincido,  como todas las especies, reproducirse es vital para la  asegurar la especie y es en si para lo què vivimos antes de morir.

¿Pero ha pensado què aunque la sexualidad es algo excelente y sano a todas las edad los hombres poseen una fisiòlogia capaz de fecundar hasta edades tardias y las mujeres no?  Por tanto el deseo està aparejado, me parece.

Es decir podemos hacerlo pero sin èse àgape què da los años fèrtiles. Y què si aceptamos es para evitar lìos o què no se vayan.

¿No crees què  no nos enfada què la seualidad sea un pensamiento perenne en los hombres y cìcilico y temporal en nosotras?.

Hasta ahora  me parece què no es què me suceda nada malo, solo soy algo mayor.

Y què la razòn que en general las mujeres vivan màs años es què la uniòn de un grupo de personas màs vulnerables, en èste caso mujeres y niños equilibra la balanza.

Disculpa  tanta palabras y ojalà algun dìa vuelvas como mujer.

Descansa. Querido Señor Freud.

marìa.

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Nominaciòn a Premio.

Aunque ser nominado no es ganar, resulta grato saber què alguien que te lee le gusta como lo haces.

Eso en si, es un premio.

Y què te mencionen como alguien a quièn debes leer;  otro premio màs.

Yuppi, yupii, yuppi…

Agradezco a Diego “Godiàn” Lòpez  del Blog   http://diegogodianlopez.wordpress.com/ por la gentileza.

Ya me ido a leerlo y  ya comentarè sobre su trabajo.

Sepan què no me entero como hay què hacer para la competencia.

¿Debo  responder a las preguntas ? ¿Y luego como nomino a mi vez?

Je.

Pero estarè aprendiendo de aquì mañana.

Entretanto me solazo en saber la noticia.

marìa

Dìa de lluvia.

A veces, te derramas como lluvia de verano, sin previo aviso.

La llorera se vuelve entonces un declarado temporal.

Y èse dolor.

!Ay, èse dolor!

Què no sabes donde se siente pero  lo sientes.

Te desbordas en la cama, en el patio, sobre el fogòn de la cocina.

Què frialidad sientes cuando pasa.

Luego, la calma..

La calma cuando no sabes  en què ibas a usar las manos ni el oìdo  sabe què mùsica sonaba.