La Playa.

Playa Mahahual. Quintana Roo. Playa paradisiaca.

Veo el mar recostarse en la arena blanca.

Y un sol que le besa la frente antes de irse a dormir.

Veo las bandadas de gaviotas abanicarle el aire..

Canta la tarde su arrullo de palmas

y olas de mar què se abrazan al arrecife para cobijar a los pequeño erizos.

Y me quedo ahi, un rato màs en el regazo de la arena, el mar y  los sueños.

marìa

Anuncios

Bù.

Bùho.

A mi monstruo nunca le gusto estar bajo la cama ni creo què le haya gustado un ropero si lo hubiera tenido.

Le gustaba habitar los àrboles y de vez en vez asustarme.

Mi madre decìa què eran las sombras  y llorè cuando cortaron sus ramas porquè en los verdes veranos se llenaba de pàjaros y delicadas flores àmbar.

Luego un dìa sin decir adiòs se fuè, sabrà Dios a què cielos o calles.

Ha vuelto hace un tanto tiempo y al no encontrar su àrbol està conmigo siempre.

A veces cuando pensativa leo un libro o medito me asusta.

Cabecero de cama. Madera reciclada.

!Bù!

Del sobresalto se cae el làpiz, late el corazòn precipitadamente, las pupilas se dilatan y un grito de; ¿Què, què, què sucede? se me escapa.

Entiendo què no es un monstruo malo y tan callado què olvido què es inseparable.

Quizàs, quizàs lleguè el dìa què deje de asustarme y le mande al patio como a un crìo malcriado.

marìa