Cristobal Colon y el nuevo mundo.

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Fuè fortuito què Cristobal Colòn (Nombre castellano) cuyo nombre Genovès era Cristoforo Colombo descubriera lo què hoy conocemos como Amèrica, puesto què buscando nuevas rutas comerciales ; ya què làs màs cortas atravesaban Arabia repleta de asaltantes de caravanas, en busca de las riquezas de las Indias Orientales u Oriente y las otras podìas ser tan largas què la travesìa podìa llevarle 20 años, suponìa què si rodeaba las costas podìa llegar y volver con riquezas inimaginables. 

La empresa era aventurada ya què se creìa que la tierra era plana con un mar que caìa hacìa abismos desconocidos, custodiados por animales fantàsticos y sirenas.

Entre las ansiadas riquezas estaban los condimentos; comino, clavo, pimienta. Muy solicitados por los Venecianos y Europa para disimular el sabor de la carne què se podrìa ràpidamente  y como forma de conservarlas en formas secas.

Ciertamente no buscaban solo tales condimentos, buscaban marfil, ciudades de oro, sedas y todas aquellas cosas maravillosas que se describia en el libro “il milliòn”. 

Ahì se describian ciudades completas que relucian como el oro y donde animales llamados elefantes transportaban telas con hilos de oro, joyas con diamantes. 

El autor del libro, habìa oìdo la historia de tales bellezas estando en una càrcel con un joven comerciante llamado Marco Polo. Marco Polo, quièn junto con su padre Nicolàs y su tìo Mateo se habìan atrevido a comerciar en tierras desconocidas y lejanas.

Fuè la difusiòn de tales ideas lo què facilitò què tantos buscadores, aventureros  y hombres con cierto grado de ambiciòn se hiciera a la mar.

Fuè por ello què llegando a America  recorrieran hacia todos los rincones del Continente recièn descubierto, buscando el oro, plata, tesoros y la mìtica ciudad de “El Dorado”,  fundando ciudades, minas, puentes… 

Haciendo el recordatorio de tal èpica encuentro sobresaliente que aunque Marco Polo y Cristobal no fueran los primeros en viajar, el uno a Oriente y el otro a America ambos compartieron una caracterìstica: Difundieron la noticia a gran escala, por supuesto, a gran escala para la epoca.

Un saludo y gracias por sus visitas.

                                                                                                       marìa

Cuando el indio baila..

El indio ha recorrido el bosque, la llanura, las montañas del desierto por tantos dìas què le pesa como una losa el tambor què lleva  a cuestas.

Pero hay què seguir, por el camino innombrado donde entre piedras crece el peyote hasta lo alto del cerro sagrado.

Lo oyò de su padre y èste del suyo, què hay que sostener los pilares del mundo para què no se acabe.

El tam tam del tambor resuena profundo, reverbando y diluyendose hasta el borde de los ojos.

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La sarta de cuentas de semillas y los cascabeles de serpiente cascabel (teravaris) què el mismo ha cazado se mueven  al movimiento de muñecas y tobillos.

La mano acaricia al viento. Invocando su fuerza que hace que las semillas  vuelen, lo mismo què el pàjaro y las nubes.

Sus pies golpean el suelo.

!El mundo es su tambor!

Llama a los cielos y sus dioses centenarios.

Y brinca y gira en el viento.

Y brinca y gira tratando de alcanzar a Dios.

No soy antropòloga, ni sociòloga. Solo observadora del entorno. Por lo tanto, tomese lo escrito como una conjetura.

 

La hija del viento

Con Septiembre llega el viento con ramalazos calientes y frescos a la tierra àrida del norte.

Las hojas aun verdes del morero lo resienten. Algunas caen rotas  y otras quedan deshilachadas tras la ventolera.

La mirada recorre las gargantas de la Sierra madre. 

El dèbil ulular del viento horripila la piel.  El sonido a veces es suave, a veces calla y luego arrecia.

De octubre a Diciembbre serà màs frecuente.

Vendrà a desprender el dèbil tallo de las rodadoras* què en voltereatas se iràn por el pàramo.

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No tengas miedo Marìa. Es solo la hija del viento què juega.

Dice la gente què allà por 1922 la familia Ibarra fuè a pasear a la Sierra Madre.

Don Pasciano Ibarra, zapatero de un pequeño pueblo de Coahuila habìa prometido inumerables veces a sus 2 hijos mostrarles los lugares donde alguna vez habìa ido de caza con su padre.

Habìa ido 2 veces y aunque nunca habìan cazado nada aùn recordaba el sonido què a el le parecìò el de un leòn y un rastro en la arena què su padre jurò !Por todos los dioses! era de una serpiente de cascabel.

Doña Eva Garza, mujer menuda y muy “de su casa”, se habìa levantado èsa mañana para freir los frijoles y en el acero tatemar** los chiles y el tomate para la carne. Ella tambièn estaba encantada con la salida, puesto què  excepto ir a la iglesia el domingo, la reuniòn con el coro de la iglesia el jueves y alguna boda una vez al año, su vida transcurrìa de la cocina al patio de la casa familiar.  Nunca habìa ido a una montaña. La imaginaba llena de un pasto recortado como campo de golf, con mariposas volando delicadamente y un riachuelo de agua fresca donde sumergiria los pies.

Pronto se encontraron en camino a la gran aventura.  Daniel habìa llevado su pelota nueva de colores. Evangelina què tenìa 10 años su muñeca de porcelana.

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El padre se detenìa cuando los alborozados niños “divisaban”*** un rebaño de cabras o un hato de vacas.

Cuando fuè evidente que el destartalado auto no podìa seguir màs por el camino de piedras deslavadas, tomaron las cosas què llevaban y se fueron alejando.  El padre llevaba la canasta y la cantimplora, la madre una cobija y un paraguas, Daniel una sandìa què despuès de caersele 3 veces quedò abandonada destrozada y Evangelina o Angie como le llamaban en casa una maleta con cambios de ropa por si encontraban un rìo, la pelota y la muñeca.

La falta de costumbre de Doña Eva al sol y a la picadura de insectos los detuvo en un cañòn.  Miraba con tristeza sus negros zapatos de charlol  descarapelados por la agudeza de las piedras serranas.  Sus uñas negras de tierra.

Veìa a Don Pasciano con el sudor empapando el cuello, resoplando  con lìneas de salitre en la espalda.

Los niños en cambio iban felices. Habìan visto  ya una liebre y un correcaminos mientras sus padres discutian entre seguir o volver.

En algun momento antes de detenerse, la pelota habìa escapado de las manos de Angie. No dijo nada, temìa què tendrìan que volver, asi que dejò su carga y  la siguiò por el cañòn. què convergìa en otro lateral y cuando quiso volver ya no supo como.

Cuando sus padres y hermano se dieron cuenta la buscaron, hasta que se hizo de noche y de nuevo dìa.!Angie, Angie! Angie! gritaba doña Eva. ¿Donde estàs? y el eco repetìa: Angie, Angie, Angie, dooonde estaaaàs!

Luego la buscaron las personas del pueblo.

Al mes de desaparecida se concluyò que ya tendrìa que estar muerta de sed o de hambre. O què el oso o el puma se la habrìan comido. 

Nunca se encontrò rastro de ella.

Su madre, Doña Eva volvìo muchas veces a buscarla. Su piel blanca  se volviò morena de sol y viento.  Se fuè secando como la tierra en la sequìa, hasta què un dìa resquebrajada se hizo polvo y se quedò en el viento.

Cuando llega Septiembre su voz ululante de viento se escucha.

¿Lo oyes?

Es un viento impaciente que desprende las rodadoras, pelotas del desierto para jugar con Angie.

Angie es el viento càlido què casi siempre està entre los cerros y  la llanura.

Angie sigue siendo travieza, se esconde de su madre, da una vuelta a los àrboles y sale desprendida de atràs de una roca.

                                                                                                                               marìa

– Nota aclaratoria. Parte de la tradiciòn oral de  Coahuila. Escuchada de Don Isabel Andrade, nativo de Santo Domingo, en el municipio de Ramos Arizpe. Los nombres, excepto el de Evangelina,  son ficticios. ya què no recordaba nombre y apellidos.

La foto no es de Evangelina, aunque si es de 1922.

 

* Nota liminar. Planta rodadora. Tambièn llamadas chamizos o estepicursor. Plantas  autòctonas de zonas àridas, de hojas espinosas con un crecimiento redondeado, raiz superficial. difìcil de desbrozar, de ràpido crecimiento, tallo resistente cuando està verde y quebradizo al secarse. Se desprende con el viento y tiende a formar bolas o pelotas en el otoño.  Definiciòn personal.

** Nota liminar. Tatemar. Palabra de origen nàhuatl para designar comidas que se asan superficialmente para retirarles solo la cascara. Definiciòn personal.

*** Divisaban. Palabra de uso coloquial sinònimo del verbo ver y observar.

 

Historia de Pueblo pequeño.

Vivo en un pueblo pequeño. Tan pequeño que a la entrada han puesto un letrero que dice arriba “Bienvenidos” e inmediatamente debajo se lee “Feliz Viaje”.

Antes me gustaba recorrerlo a pie, pero ahora me gusta ir a la tienda què està a 50 metros en auto, cosa què probablemente deje de hacer porquè  estàn instalando una caseta de cobro para usar la autopista què se encuentra a la salida.

Cosas del presidente Municipal.

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Què por cierto es mi tìo, mi padrino de bautizo, ademàs de ser el ùnico policìa desde  las 2 p.m a las 9 p.m. Hora en què abre la cantina que curiosamente se llama “La Oficina”, hasta las 2.am. en què vuelve a ser Policìa por 30 minutos- Apenas cierra y està en la puerta deteniendo a los què se han tomado varias copas de màs.

Muy pràctico el asunto. ¿No?

Tambièn hay un ladròn. A veces el pobre quiere dejar el oficio porquè cosa què se pierde van a buscarlo a su casa. Un dìa alguièn perdiò “la cordura”. Buscaron, rebuscaron y lo ùnico què encontraron raro fuè un plumero nuevo y una caja de mùsica. Se los llevaron al sin cordura, le pusieron las plumas al sombrero, se lo encasquetaron y le colocaron la caja por dentro del saco. Nadie se acuerda ya de su nombre, de cariño le dicen “el loquito” que trae su mùsica por dentro*.

Una vez los escasos habitantes de Pueblo pequeño acudieron con mi tìo. Es decir, con el Sr. Presidente. !No habìa agua en  las llaves!.  Tres dìas hacìa que ni para lavar los trastes, menos para bañarse.

Mandò llamar a la secretaria, es decir a mi tìa.

¿Porquè no hay agua, Dora?

Porquè està seco el pozo, tendrìamos que traerla desde la parte baja.

– Pues traiganla! Dijo mi tìo.

– Es lejos dijo mi tìa.  habrà que halarla en tuberìa y no nos dejarìa la gravedad.

– Pues encierren a gravedad por desacatarme y dale una multa de 3 salarios mìnimos, rezongò mi tìo.

Ah que mi tìo!!!………..

Nota aclaratoria. Se han mezclado hechos reales y ficticios. Por ejemplo, el pueblo no es tan pequeño, no es mi tio, ni es el Presidente Municipal.                                                                    maria

* Traer la mùsica por dentro. Ser serio o reservado pero alegre en lo interior. Definiciòn del pueblo.

Mujer dormida. 2 historias y un poema. Cuento.

Historia de Gigantes. Cuento para niños.

Hace mucho, mucho, mucho tiempo. Pero tanto, tanto tiempo que serìan los mismos años que cien veces  las estrellas que puedas contar en una noche sin luna. 

Cuando casi toda la tierra estaba cubierta de agua y esta pradera que vemos era el mar de Tetis, todo era gigante, grande, muy, muy grande.

Los àrboles eran grandes, sus hojas, las flores.  Los pàjaros que recorrian los cielos,

Los tiranosaurios tan altos como una casa de 3 pisos, con sus dientes  del tamaño de una mano extendida y què cuando rugian hacian temblar las montañas.

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Tambièn habìa animales medianos y pequeños y otros tan tan pequeños que los demàs no podian verlos ni olerlos.
Por supuesto los pequeños eran tan pequeños que no sabìa que habian otras cosas que no estuvieran cercanos a su pequeño mundo.
Era un mundo donde habia tanto aire, agua, comida que no habìa que procuparse demasiado por buscarla y donde el tiempo era tan lento que un animal de aquellos podia vivir centenas de años.
Era un mundo apacible y a veces feroz.
De vez en cuando eran visitado por los hombres gigantes que vivian en el planeta gigante què està en el extremo de la Vìa Làctea, llamado Ka.
Se trataban de seres curiosos de todas las formas de vida. Porquè habian encontrado muchas formas de existir en el Universo. desde simples a base de hidrogenos hasta silicios y etèreos.
Solo què en èste que ahora llamamos tierra estaba a punto de suceder una tragedia y ellos estaban como espectadores.
Dentro de poco, un meteorito de algunos cientos de kilometros golpearìa la tierra.
Este planeta les provocaba un ramalazo de una emociòn casi olvidada: tristeza.
Una consecuencia de su evoluciòn habìa sido suprimir el amor, el odio y algunas aflicciones para poder navegar entre las galaxias sin muchas ataduras.
Pero èste planeta, el tercero que giraba alrrededor de èste sol aun era jòven,en tèrminos del Universo.
Los animales grandes y pequeños cuidaban a las crìas celosamente.
Era extraño què a pesar de los grandes cerebros de las especies terrestres no fueran capaces de inventar, de imaginar, de modificar su mundo.
Facilmente habrìan podido evitar la colisiòn que acabarìa con todas estas criaturas, pero ya era tarde y los gigantes siderales deidieron experimentar un poco.
Enviaron entre los 10. ¿Te habìa dicgo què eran 10? Enviaron energìa hacia las cabezas de todas las cosas vivas, solo habìa que hacer que la energia interconectara entre unas partes del cerebro y otras muy cercanas.
Y, por si la acciòn de pensar no bastara para què pudieran salvarse, modificaron su estructura etèra en sòlida y se cubrieron de piedras.
Ahi esperarian, cuasi virales, una o dos eternidades hasta que vuelvan por ellos. Cerro. Del muerto. Mujer dormida. Cuatro Ciènegas. Coahuila. Mexico.
¿Ves èse cerro Marìa? Algunos le llaman Cerro “Del muerto”, otros “La mujer dormida”.
Y vàmonos què el que se quede sentado se quedarà pegado.
marìa

…………… Historia escrita en tiempo real, requiere revisiòn y correccion. ……

La Cucaracha. Letra original. 1915.

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En esta litografìa de 1915, aparece por primera vez la letra de la Cucaracha.

Una mujer de mediana edad, robusta, con ropa còmoda para caminar, el pelo apenas recogido en la nuca, un vestido de tela sencillo, sin mucho adornos, poco o quizàs nada de maquillaje,  y el rebozo cruzado al estilo de las soldaderas de aquellos dìas.

Una mujer venida a menos, sin esposo, en un tiempo de guerra y caos.

Se dice que la tonadilla vino de España. Asi lo hace constar Joaquin Fernàndez de  Lizardi  en su obra “La Quijotita y su prima”, libro què fuè escrito en 1818.

“Un capitán de marina

que vino en una fragata

entre varios sonecitos

trajo el de “La Cucaracha”.

La tonadita que resulta pegajosa, ha cambiado sus versos, pero conservando su estilo crìtico hacia  el gobierno. Se considera què existen màs de 300 versiones de la misma.

Aquì la letra tomada de la litografìa de 1915, con todo y errores ortogràficos.

Corrido de la Cucaracha . 1915.
(Què no ha salido a pasear por que no tiene cartoncitos para gastar)
La Cucaracha, la Cucaracha
ya no puede caminar,
porquè no tiene, porque no tiene
dinero para gastar.
Pobre de la Cucaracha
se queja de corazòn
por no usar ropa planchada
por la escaces del carbon.
La ropa sin almidòn,
se pone todos los dias,
y sin èsas boberìas
se me figura melòn.
La Cucaracha ya reprimiò
el bistef y la remolacha.
por lo caro de la carne
pobre de la Cucaracha.
Ahora come ensalda
verdolagas y quintonil
porque no tiene
dinero para comprar metiapil.
Tambièn suprimiò el candil
de petròleo que tenìa,
y todo va suprimiendo
por la horrible carestìa.
Què fea te vez Cucaracha,
con tu enagua desaguada,
y antes !Ay què bonita!
me parecias un ada.
La Cucaracha en cuestion
cargaba muy buena plata.
ahora con tanto cartòn,
anda bailando en la riata.
Se queja la Cucaracha
de  lo caro del jabòn,
que no encuentra combustible,
en toda la poblaciòn.
La Cucaracha antes era
una muchacha simpaticona,
y meneaba la cadera,
como cualquiera española.
Era la gran vivandera
y mujer de corazòn,
tenìa pimiento y canela
y por ninguno ilusiòn.
Gastaba muchos meneos,
cuando bailaba boleros,
y era muy aficionada
al amor de los toreros.
A los toros no faltaba
en la lumbrera de Sol,
y ahora no va ni a la esquina
por no tener un cartòn.
Yo sè què a la Villa fuè,
a jugar a la partida
y tanto alargò la mano,
què encontrò la olla podrida.
Pero và al Cinematògrafo,
es donde dan màs barato
y allì està la Cucaracha
hasta arriba como gato.
Pobre de la Cucaracha,
què triste situaciòn
se encuentra èsa muchacha
pues su Juan se fuè al Panteòn.
La cucaracha ya no es,
la antigua mocetona,
ahora se ve muy flaca,
vieja, vichoca y pelona.
Antes tan solo a Cambrinus
se le miraba llegar
y ahora con èsta miseria,
a la piquera va a dar.
Ya se acabò èse tiempo,
Cucarachita mìa,
en què gastabamos pesos
en cualquier pulquerìa.
¿Què te pasò Cucaracha
que estàs bebiendo agua pura?
bebe pulque colorado
y si no, a la sepultura.
No llores Cucarachita,
que ya la carne bajò,
y muy pronto ya diremos
la miseria se acabò.
Y me vengo a despedir
Cucaracha, Cucaracha,
què voy pronto a visitar,
à mi adorada muchacha.
Adiòs Cucaracha mìa,
te dejo mi corazòn
tràtalo con cariño
haslo por compasiòn.

                                                 marìa.